Raquel

| 0

Gracias a estas personas he podido tener una nueva oportunidad en la vida

Soy Raquel, llegué a Ainkaren gracias a una red de personas que me ayudaron. Os cuento mi historia…

Yo llevaba con un chico casi tres años, teníamos una relación estable, no nos iba muy bien, pero seguíamos juntos. Por aquel entonces, cuando iba a una revisión ginecológica, siempre me decían que no iba a poder tener hijos, ya que tenía quistes en los ovarios. Tomaba precauciones, pero por alguna razón, un día me di cuenta de que estaba embarazada!!!

Cuando se lo conté a mi pareja, no le gustó demasiado. La verdad es que no entraba en nuestros planes tener un bebé, pero a mi me hacía ilusión, ya que si estaba embarazada aún tomando medios y después de lo que habían dicho los médicos, para mi era un milagro. Sin embargo no encontré la misma alegría en mi pareja, que si bien me ofreció su ayuda para el futuro niño, no quería compartir conmigo esa experiencia.

Decidimos acabar con nuestra relación, ya que suponía una nueva crisis en nuestra pareja y una ruptura total de nuestro proyecto de vida. En ese momento me vi sola, sin saber adónde acudir, ni qué hacer, me daba miedo tener a mi hijo en esas circunstancias.

En Ayuda a la Mujer me tranquilizaron y me facilitaron información para hablar con personas de instituciones sociales aquí en Zaragoza, para tener a mi pequeño. Hablé con una persona que me derivó a Ainkaren, a entrevistarme con la trabajadora social. Una vez llegué aquí me ayudaron en todo, me organizaron la fecha para mi primera ecografía, me ofrecieron una habitación, ayuda durante mi embarazo y después de tener a mi hijo… No me lo pensé.

Entré en la casa cuna donde estoy desde entonces. Aquí no sólo he podido cubrir mis necesidades básicas y las de mi hijo, sino también mis necesidades formativas. Estoy realizando un curso de peluquería, que es lo que siempre he querido hacer, me lo consiguieron en Ainkaren. Un maravilloso mes de Febrero nació mi hijo.

Se fueron los miedos a lo desconocido, ahora sé que tengo de todo para dar a este nuevo ser que ha llegado a mi vida, no le va a faltar de nada, como no me ha faltado a mi en todo este tiempo. Mi intención es seguir formándome, buscar un trabajo y sacar a mi hijo adelante. Si hubiese abortado, nada sería igual.

Gracias a Casa Cuna Ainkaren, en su esfuerzo y fervor en defensa de la vida, he podido tener una nueva oportunidad.

Raquel